martes, 6 de julio de 2010

Wesley Sneijder: un año que te cambia la vida

Esta noche empieza la última semana del mundial sudáfricano con la primera de las dos semifinales que enfrentará dos equipos, Uruguay y Holanda, que probablemente ni siquiera esperaban estar allí. Mi corazón evidentemente va con los naranjas ya que gran parte del exito del conjunto de Van Marwijk se debe a la irrepetible y espectacular temporada de su jugador estrella, el interista Wesley Sneijder.


Admito que su historia me gusta mucho, es una de esas que le gusta a la gente, porque tras muchos problemas y sufrimientos llega el esperado Happy ending. Parecía todo fácil para Wesley, o por lo menos parece así cuando te ficha el Real Madrid. En 2007 el Falco de Utrecht, siguió el ejemplo de otro grande del fútbol olandés, el cisne Van Basten, dejando el Ajax para llegar a un gran equipo, cambiando solo el rojonegro por el merengue. Pero Milán estaba en el destino de los dos.

Tras 181 partidos y 59 goles Sneijder tenía que encantar también en la capital española, ciudad donde sin embargo vivió el bienio más triste de su vida. Sólo 11 goles en 65 partidos, para un hombre que ya no pensaba en el fútbol, porque arrastrado por su situación personal, la separación de su mujer Ramona Streekstra casada en 2005, y debilitado por presuntos problemas con el alcohol.


Pero la vida siempre te da otras oportunidades y lo bonito es que esto pasa cuando menos te lo esperas. En agosto de 2009 la vida ofreció a Sneijeder el rescate que cómo es inevitable, siempre pasa por elegir lo complicado o por apostar por algo que anteriormente no habías considerado cómo opción y que al principio parece inferior, un retroceder en tu camino. No hubo día en el que Mourinho y el Inter no apostaran por Sneijder. El pasado verano en Italia solo se hablaba del fichaje del holandés, cómo el único trozo que faltaba al equipo de Massimo Moratti para ser invencible. Sneijder seguía queriendo el Real Madrid ya que allí estaba su nuevo amor, la modelo Yolanthe Cabau van Kasbergen. Al final Wesley se convenció y aceptó la propuesta del Inter, marcando una temporada espectacular que tal vez sorprendió hasta él.


“Me parece increíble que haya superado ese periodo de sufrimiento y problemas familiares: cuando estás mal no te importa mucho del fútbol pero luego miras hacía atrás y te parece imposible que te hayas sentido así. Porque yo amo muchísimo el fútbol y elegí el Inter para jugar y sé que en el Inter nunca seré uno cualquiera”.

Tras estas declaraciones en el día de su presentación oficial, un Scudetto, una Coppa Italia y una Champions League de absoluto protagonista (41 partidos y 8 goles). Y ahora una semifinal del mundial donde Wesley ha llevado su Holanda con fuerza y jugadas dignas de un campeón que en este año mágico merecería llevarse el balón de oro, a partir de ahora fusionado con el Fifa World Player. De echo Sneijder es uno de los favoritos pero todo dependerá del mundial, que siempre influye mucho. Faltan dos partidos para realizar un último inesperado traguardo hacía el sueño imposible de la copa del mundo, sería la primera de los oranges, y atrapar el balón más prestigioso, alcanzando finalmente el cisne y volando en el cielo de los inmortales del fútbol.


Y ya que cómo en los malos momentos también en los buenos todo llega junto, el 17 de julio Wesley se casará con su prometida en una iglesia de Castel Monastero en Toscana, porque en el año de la mutación también hubo espacio para la conversión a la religión católica propiciada por su compañero del Inter, el capitán Javier Zanetti.

1 comentario:

  1. me alegro mucho, que este jugadorazo se haya recuperado de su antigua relacion, ya que pienso que con esta nueva y bellisima mujer las cosas le iran mucho mejor , tanto en su vida personal como en su vida profesional.

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