jueves, 20 de mayo de 2010

El valor de una afición

Al final no pudo ser, al final el Atlético de Madrid cerró una extraña temporada con una derrota. Tal vez los de Quique Sanchez Flores al ver el Sevilla, pensaron que se trataba de un partido más de Liga y pusieron en el campo la misma intensidad de las últimas jornadas.

El Atlético saltó al campo con miedo, mientras que el Sevilla en poco menos de siete minutos de partido se adelantó en el marcador y luego solo se limitó a controlar el resultado. Probablemente el final de la temporada de los andaluces dará razón a Del Nido, pero esta copa y la clasificación al preliminar de la próxima Champions League también se deben al trabajo de Jimenez. Por supuesto la dedicatoria de la copa a Antonio Puerta es un puntazo. Esto es lo que nos gusta del fútbol.

Por su parte el Atlético ya había conseguido sus objetivos ganando la final más dificil y un exceso de seguridad le costó el doblete. Lo importante es que la fiesta fue común para ambas aficiones que celebraron sin problemas en el campo. De la gran temporada de estos dos equipos me quedo con el amor que demostraron sus hinchas y sobretodo de la gran fé que acompaña a los aficionados colchoneros que siguieron animando a su equipo a pesar de la derrota. De hecho lo importante es que Neptuno se despertó, a pesar de quedarse con un solo ojo abierto, y la esperanza es que ahora no vuelva a dormirse otros 14 años.

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