domingo, 9 de mayo de 2010

Todo en la última jornada

Hasta el último respiro. El campeón de la Serie A 2009-2010 se decidirá en los últimos 90 minutos de juego. Hoy el Inter hizo lo suyo contra el Chievo que se adelantó con un autogol de Thiago Motta y que luego tuvo que rendirse al poder de los neroazzurri, que fueron al descanso con el resultado de 3 a 1. La segunda parte empezó con un gran gol de Mario Balotelli, celebrado por compañeros y afición. El delantero se hizo perdonar gracias a sus jugadas y su gana de ser indispensable para este equipo y ahora es un arma más para estas dos últimas finales, las más importantes. Será él el gran fichaje del Inter para la proxima temporada.


Las noticias que llegaban desde Roma, donde el Cagliari ganaba contra el equipo de Ranieri con un golazo de Lazzari, joven completo que el proximo año podría vestir la camiseta del Milán, hicieron que el conjunto de José Mourinho se relajara, demasiado, permitiendo al Chievo de marcar 3 goles. En ese momento el Inter era campeón por la decímo octava vez en su historia. Papel perfecto en San Siro, partida real contra un adversario real, fiesta en el propio campo, en una semana que iba a regalar el doblete nacional, pero si ganar fuera tan fácil no estaríamos hablando del Inter.

Totti, empujado por una afición entera que lo adora, lo venera, lo ama hasta el límite y que llevaba en la espalda el numero y el nombre de su capitán, marcó dos goles, manteniendo vivas las esperanzas de su equipo de hacerse con el Scudetto. Ahora, como pasó en 2008, todo se decidirá en la última jornada, mismos protagonistas, misma rivalidad. A resolver ese difícil partido contra el Parma que se jugaba la permanencia, fueron dos goles de Zlatan Ibrahimovic. Esta vez el sueco no estará y podría estar celebrando en Barcelona su primera Liga o pensando en su fichaje por los azulgrana como al error más grande de su vida, si el día anterior los del Real Madrid se habrían bañado en la Cibeles.

Esta vez el descenso ya está decidido. La Roma deberá tener cuidado con este Chievo que querrá despedirse con honor delante de su publico, mientras el Inter debe estar concentrado para poder celebrar, una vez más contra el Siena, un Scudetto que vale un record, otro. De todas formas desde aquí, pase lo que pase, gracias a la Roma, gracias a Chievo y Cagliari que no se jugaban nada, gracias al fútbol que ha dado animo a una temporada que parecía decidida desde el principio y que, como en las mejores de las historias, se cerrará con los tres silbatos finales.

No hay comentarios:

Publicar un comentario